Fotos de la Vigilia por Alma, hija de HabibaAnoche nos reunimos para velar los sueños de Alma simbólicamente, ya que a su madre no le dejan hacerlo. Le cantamos nanas y hablamos largamente de este y otros casos.
Hace varios días que no duermo bien.
El tema de Alma, separada salvajemente de su mamá desde el 30 de mayo me sobrecoge, pero también lo que he aprendido sobre la protección a menores y la legislación española al respecto.
Casi nadie lo sabe, pero Estrasburgo ya ha denunciado a España porque los métodos que usan los servicios sociales atentan contra los derechos fundamentales de las personas.
Yo nunca hubiera podido imaginar que estas cosas todavía pasaran....
Yo creía que quienes trabajaban en esto sabían lo que se hacían...
Yo creía que las leyes amparaban a los niños...
Yo creía que los técnicos eran conscientes de que los niños no son reptiles, y que necesitan algo más que ropa, techo, y comida... los niños, por encima de todo, como seres humanos que son, necesitan apego. Todos nos acordamos del triste ejemplo de los orfanatos rumanos, yo conozco a una familia de mi iglesia que pasó un mes de sus vacaciones en uno de ellos, padres e hijos, no haciendo otra cosa que coger bebés en brazos para que no murieran de pena, porque a pesar de tener cuna, alimento y calor, sin contacto humano literalmente enfermaban y morían.
Todo esto, todo este llevarse los bebés de madres desamparadas, oculta algo más... oculta la soberbia de quien cree que su forma de vida es LA ÚNICA forma de vida decente y por tanto tiene derecho a pisotear los derechos de quienes viven de otra manera en aras de corregirles o enderezarles.
Carlos González lo explica mucho mejor en su carta a propósito del caso Habiba, podéis leerla en el enlace del título:
CARTA DE CARLOS GONZÁLEZ
"La protección a la infancia en España y el maltrato institucional"
Y yo sigo sin explicarme, como alguien que le hace esto a un bebé puede dormir.

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